Uruguay – Disfrutar de Colonia el Sacramento

Acá nomás cruzando el río, como si de una ancha avenida se tratara, llegamos a Colonia del Sacramento. ¿Suena loco decir que tardo más en llegar al microcentro de Buenos Aires que a Colonia que está en otro país? Son sólo 45 kilómetros la distancia que separan ambas ciudades, pero parecería que mientras vas navegando el Río de la Plata hacia Uruguay, te vas metiendo en una especie de túnel del tiempo. ¿Dónde estoy? Dije cuando salí del puerto de Colonia. Me había encontrado con este panorama.

Claro, y a medida que fueron pasando las horas vi que no son sólo bancos de decoración, sino que la gente los usa para descansar, chusmear, conversar, y tomar mate. Me sorprendió porque yo también viví esa época no hace mucho tiempo atrás (vale aclarar que soy relativamente joven), pero en Buenos Aires cambiaron mucho las cosas, y en Colonia esa costumbre parece intacta.

Resulta que estábamos caminando por el barrio de Colonia, y pasa un chico en bici que nos dice “qué hacés, como te va che“, y siguió pedaleando. Lo dijo así con mucha naturalidad, toda la que a mi me faltó para responderle con un saludo. Me pregunté ¡en qué me transformé!

Por eso me gustaría rescatar esa esencia de Colonia del Sacramento, o al menos la que percibí pasando sólo un fin de semana allá. Esas cosas simples como caminar con tranquilidad, con la ingenuidad de llevar el celular en la mano, tomar mate admirando el atardecer, saludar a un extraño, poder caminar de noche, y que nos traten bien en todos lados.

En este viaje me traicioné a mí misma. Traicioné mi fanatismo por tener previamente todo organizado y viajé sólo con información del Barrio Histórico, y nada más. Pensé… que Colonia del Sacramento me sorprenda. Así que lo que les cuento a continuación responde a la pregunta ¿cómo disfruté? de este hermoso destino.

Fotos, fotos, muchas fotos

De paisajes, de azulejos, de puertas, de ventanas, de calles, de paredes de colores, de street art, de pizarrones marketineros de los restaurantes, de faroles. Me divertí muchísimo fotografiando la genialidad uruguaya para atraer comensales a sus restaurantes, a través de sus pizarrones con recetas y frases que te sacan una sonrisa.

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La manzana de la discordia, así le decían a Colonia del Sacramento. Fue conquistada, disputada, reconquistada, devuelta, amurallada, destruida, y reconstruida. Esto último fue lo que le valió su título en 1995 como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. 🇺🇾 🇪🇸🇵🇹 ¿Como disfruté Colonia del Sacramento? Fotografiando la ciudad de día y de noche: faroles, azulejos, calles empedradas, paredes de colores. Es una ciudad muy divertida para quien disfruta de la 📷 . . Sacando cita con el atardecer sobre el Rio de la Pata: desde el muelle la combinación perfecta, sol, río, veleros, y mates muchos mates. 🌅⛵️ . . Caminando la Rambla de las Americas: un camino que acompaña los kilómetros de playa de arena fina. . . La buena gastronomía siempre ayuda: el chivito y el queso colonia es lo qué hay que probar y en todas sus versiones. . . A no olvidarse de la historia: un paseo por el Barrio Histórico y entendiendo de qué se trata lo que vemos, va de la mano con el resto de las actividades. Estas son experiencia completas. ✅ . . Si queres saber más sobre este viaje, te invito a que visites mislugares.com con más data! . . Y uds? Les pasó de visitar una ciudad que no sabían que la iban a disfrutar tanto?!! Que actividades hicieron? . . @uruguaynaturaltv @redbloguerosviajeslat #rlbv #coloniadelsacramento #uruguay #escapadas #viaje #streetart #travelblogger

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¿Alguien duda de la tranquilidad de Colonia?

Darse una vuelta por el Siglo XVII

En la Oficina de Información Turística de Colonia, ubicada justo antes de cruzar el Portón del Campo, entregan un mapa del Barrio Histórico con los puntos principales a visitar, y una brevísima explicación. Hicimos un paseo nocturno guiado por Amparo, quien nos contó anécdotas ligadas al Barrio Histórico. Es un paseo pago y el ticket tiene un valor de 150 pesos uruguayos por persona. 

El paseo completo por el Barrio Histórico se los comparto en este post!! 

Caminata energética

No necesariamente tiene que ser una caminata deportiva, no necesariamente tiene que ser a pie. Muchos alquilan bicicletas o carritos eléctricos para recorrer la Rambla de las Américas. Es el camino que bordea las playas, y resulta muy pintoresco pasear por ahí con las vistas hacia el Puerto de Yates y al río. Esta rambla tiene una extensión de aproximadamente 5 kilómetros desde el Barrio Histórico hasta el Hotel Sheraton Colonia, pero a lo largo del camino nos encontramos con varios motivos para parar y disfrutar del paisaje.

Paseo Rambla de las Américas

Street Art (Arte Urbano) en la Rambla

Colonia tiene sus propias letras. Este cartel es una de las novedades de la rambla, instalado en el 2017. ¿Ven dónde estoy? las letras tienen 2 metros de altura.

Letras corpóreas de Colonia

Playas de Colonia vistas desde la Rambla

Playas de arena fina y blanca.

Desde el Sheraton son unas 20 cuadras para llegar al Real de San Carlos. No es que sea obligatoria su visita, pero es la única Plaza de Toros de América del Sur. Está abandonada, y sólo se puede ver el exterior. Es de estilo mudéjar como las plazas de toros españolas, y la estructura de hierro fue traída de Gran Bretaña. Tenía capacidad para 80.000 espectadores, y en sus inicios las corridas de toros se hacían con toros y toreros traídos de España.

Puerta de entrada de la Plaza de Toros Real de San Carlos

Fueron los hermanos “Bombita”, de origen español, los que inauguraron oficialmente esta plaza en 1910, pero el éxito fue corto porque las corridas de toros fueron prohibidas por el país.

Este es un afiche del espectáculo de los hermanos toreros Bombita, que puede verse en el Museo Municipal, frente a la plaza principal del Barrio Histórico.

Atardeceres y mates

La tarde la transformamos en rutina. Con el mate y nuestro lugar fijo en el Puerto de Yates, esperábamos el atardecer. 

Mateando y casi atardeciendo, desde el Puerto de Yates

Hay dos muelles en Colonia. Uno es el Puerto de Yates que es de cemento, y el otro es el muelle viejo que es de madera y el más lindo de los dos. El atardecer se puede ver desde cualquier de ellos pero las claves de verlo desde el muelle de cemento son dos: la posibilidad de sentarse, y la vista libre al horizonte, es decir que no hay obstáculos, arboladuras de veleros, ni construcciones que interfieran con la imagen de la puesta del sol.

Tenemos el río al revés. Y sí, tener la posibilidad de matear mirando la puesta del sol sobre el río, es un lujo uruguayo.

Por unos minutos el Río de la Plata se ilumina y parece mágico. Todo es silencio y paz total, porque estamos todos esperando lo mismo, despedir al sol. Me imagino que en épocas de la colonia esto no era tan así, sabiendo que hay un registro con casi 2000 barcos hundidos de todos los tamaños, de todas las épocas, y con varios tesoros que crearon una historia oculta y misteriosa debajo de estas aguas color leonino. Es el caso del navío inglés Lord Clive que fue hundido por los españoles en 1763, y se encuentra a 350 metros de la costa de Colonia del Sacramento. Según los registros contiene 1.200 millones de euros en monedas de oro. El rescate no es tan fácil, sino cualquiera lo haría. Para este trabajo hay que contar con el equipamiento necesario para trabajar en aguas turbias, y mover 80 toneladas de rocas que en su momento los españoles le tiraron encima para que los ingleses no pudieran entrar al barco.

La historia de este barco trae aparejada otra historia: resulta que los ingleses venían a Colonia del Sacramento para aprovisionarse porque eran aliados de los portugueses, pero cuando llegaron se encontraron con que no estaban más y que los españoles habían tomado estas tierras (en esa época las noticias no volaban como ahora… sino que andaban a caballo durante días en el mejor de los casos). Cuestión que ambos bandos entran en combate y los españoles hunden el barco, y con él la misión que traían. Una misión que podría haber cambiado el rumbo de nuestra historia: los ingleses tenían que tomar Las Malvinas, Buenos Aires, Chile, Bolivia, y Paraguay, y de esta manera dejar su gente para realizar negocios directos con Inglaterra. Quién dice que si no fuera por esta batalla perdida por los ingleses no estaríamos hoy tomando el té de las 5, en lugar de mate. Muchas historias como estas, de contrabandos, de piratas, y de héroes, están en el Museo del Naufragio, armado por el último de los corsario del Río de la Plata, ubicado cerca de la Plaza Real San Carlos. No lo visité pero a quien le interesen estos temas, ya sabe.

Panorámicas Rioplatenses

Subimos los 118 escalones del Faro de Colonia. Abierto todos los días de 10:00 a 13:00 y de 14:30 hasta la puesta del sol. Entrada 25 pesos uruguayos. Se puede subir a partir de los 8 años.

Info técnica del Faro de Colonia

No es muy alto, pero lo suficiente como para ver las siluetas de los edificios más altos de Buenos Aires, en un día despejado. Me divierten estos puntos panorámicos cuando ya caminé una ciudad, porque puedo identificar los íconos o los lugares que más me gustaron desde otra perspectiva.

Desde el Faro: Plaza Mayor 25 de Mayo y las cúpulas de la Basílica del Santísimo Sacramento

Desde el Faro: En la tierra el Bastión de San Pedro con la bandera uruguaya.
En el agua: la Isla San Gabriel y más atrás Buenos Aires

Hemos comido, hemos bebido

Los conserjes del hotel nos aconsejaron muy bien y transmito sus recomendaciones. El chivito en diferentes versiones y el queso colonia en diferentes preparaciones fueron dos básicos de nuestras elecciones.

Los Farolitos. Es un bolichito sobre la Av. General Flores de comida al paso y con mesitas en la vereda.

Famoso chivito de Los Farolitos

También probamos las hamburguesas. Delicioso todo, y sobre todo el pan. Me encantó el detalle que los sándwiches los sirven en una bolsita plástica, cosa que todo lo que se cae de este sandwich potente, queda ahí y no te ensuciás las manos. Genialidad uruguaya.

Los Farolitos. Precios en pesos uruguayos, Octubre 2018.

Restaurante Buen Suspiro. Este lugar se nos apareció de repente. Mientras filmaba la Calle de los Suspiros a la noche, vi que una luz cálida asomaba desde una especie de ventana, o puerta bajita. Me acerco a curiosear y el olorcito a queso que salía de ese lugar era para caerse de espalda. Miro bien el cartel, y decía “El Buen Suspiro” picadas, y ahí nos quedamos.

Restaurante Buen Suspiro

Así es el interior de este restaurante.

Acá probamos el queso Colonia. Es el queso local por excelencia ya que lo producen en Nueva Helvecia, una ciudad del departamento de Colonia en la que se instalaron inmigrantes suizos. Es de consistencia semi dura y el gusto es parecido al queso gruyère. Nos encantó.

Restaurante Mercosur. Donde todos los precios de la carta cuestan la mitad si es para llevar, además que descuentan el IVA a turistas no residentes pagando con tarjeta.

Promociones del Restaurante Mercosur

Este chivito nos voló la peluca. Era para compartir y la caja era bastante pesada. Cuando la abrimos había capas de comida: el chivito completo con papas fritas, y debajo ensalada rusa con pickles, ensalada de lechuga y tomate, y palmitos.

Chivito para 2 personas, armado para delivery.

Chiringuito “El Rey del Chivito”. ¿Qué íbamos a pedir? Sí. Riquísimo también. Está ubicado detrás de la Plaza Principal 25 de Agosto, y es un estilo Los Farolitos.

El Rey del Chivito

La Bodeguita. Es uno de esos lugares que se llena, así que o tenés paciencia y esperás, o hacés una reserva. Tiene también un espacio techado pero abierto con vista al río, ideal para días de verano. El ambiente es muy agradable, bien decorado y familiar. El menú es variado, pero la pizza es la opción que más sale. Las porciones son individuales, presentadas en una tabla directo para comer. Como digo siempre, no me voló la peluca pero está aprobada.

Restaurante La Bodeguita

Y lo dulce acá está: cucurucho bañado en chocolate por dentro, relleno de dulce de leche hasta el último rincón, y con topping de M&M, y todo el conjunto bañado en chocolate. Bomba.

De museo en museo

Colonia del Sacramento tiene 8 museos y están incluidos en el programa que llaman “Sistema de Museos de Colonia“. En el Museo Municipal que está frente a la Plaza Mayor se compra un ticket de 50 pesos uruguayos, que valida la visita a todos los museos. Es conveniente averiguar si el museo que te interesa visitar estará abierto, ya que tienen días de cierre rotativos, es decir que no todos están siempre abiertos.

La gran pregunta es si ¿vale la pena la visita a todos los museos? Depende. Nosotros visitamos: Museo Municipal, Museo Portugués, Casa de Nacarello, Museo Indígena, y Museo del Azulejo. Si te interesa conocer una casa portuguesa por dentro, entonces la visita al Museo Portugués y a la Casa de Nacarello es suficiente. El Museo Municipal también me gustó porque es una buena manera de comenzar conociendo Colonia. Allí hay paneles de lectura que repasan toda la historia de la ciudad, y exhiben objetos de la época. El resto de los museos según mi parecer no valen la pena.

Las regalerías de la Av. General Flores

Merecen una mención porque encontré lo que buscaba hacía tanto tiempo, y estoy feliz. Compré una matera. No es una cualquiera, sino que es el modelo que admite el termo Stanley grande. Resulta que en Uruguay es común el uso de esta marca de termos, aunque hay un sólo modelo y color de matera de la marca Lincoln, pero asunto resuelto.

La Avenida General Flores la caminamos varias veces. Es la arteria principal donde se encuentran todos los servicios como casas de cambio, locales de ropa, de recuerdos, y restaurantes. Esta calle entra al Barrio Histórico llegando hasta el río, y para que esto sucediera, entre 1912 y 1920 tuvieron que destruir edificaciones que afectaron el legado histórico.

Como dato de color visitamos por sugerencia de la guía del paseo nocturno, el local de ropa Daniel Cassin que se ubica sobre esta avenida. Allí el dueño del lugar se encontró con una cisterna que es de obligación preservar. Se usaba para acumular agua de lluvia, y así muchas casas se beneficiaban de este gran pozo.

Local de ropa Daniel Cassin

Diccionario uruguayo

De pasar sólo un fin de semana se me habían pegado como nunca las muletillas “che“, “ahí va“, “bo” y “tá”.

El famoso “bo” es como nuestro “che”: “Eh, bo, no seas malo”. Usar el “ta” puede servir para decir ok, quedamos así: “Ok, tá”. O bien para decir basta: “Ta callate”. Son modismos que usarlos no te hacen uruguayo pero te ayudan a entenderlos un poco más.

¡Qué linda estás Colonia del Sacramento!

Más Tips

  • ¿Dónde nos alojamos en Colonia del Sacramento? En el Hotel Boutique Las Terrazas.
  • Si te sugieren alquilar una bici para andar por el Barrio Histórico, no lo hagas. Las calles son de adoquín, e irregulares… muy irregulares. Si te vas de jeta al piso te convertís en bi-dente.
  • Elegir bien el calzado. Las zapatillas son ideales, justamente por la irregularidad de las calles.
  • El Barrio Histórico es un predio chico, y se lo conoce caminando. Si querés hacer la Rambla de las Américas o recorrer las afueras del casco, podés alquilar bicicletas, carritos eléctricos. Muchos lo hacen cuando el grupo se compone de chicos, mayores, o no quieren caminar. Una de las empresas recomendadas es Thrifty.

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