Italia – Fontana di Trevi

La Fontana di Trevi es la única fuente a la que no me atrevo a traducir su nombre. Es que hablar de “La Fuente de Trevi” suena muy simple, cuando en realidad es la fuente más espectacular de Roma.   

¿Por qué se llama así? Porque está situada en el cruce de tres calles: Via della Stampería, Via Poli, y Piazza di Trevi, de ahí el origen de su nombre “Tre Vi”. Cuando estás ahí te das cuenta que está como encajonada entre las calles, tal vez hasta escondida, pero todos los caminos y carteles conducen a esta fontana

Para mi sorpresa, es una fuente monumental que no está hecha por Gian Lorenzo Bernini, pero algo tuvo que ver. Fue él quien recibió el encargo de realizar una fuente de esta magnitud por parte del Papa Urbano VIII, y fue quien decidió su orientación hacia el Palacio Quirinal, para que el Papa pudiese contemplarla desde allí. Al morir el Papa el proyecto quedó abandonado y es retomado años más tarde por el Papa Clemente XII. Bernini estaba vivo en esa época pero el proyecto lo terminó ganando Nicola Salvi, quien debía mantener la idea de Bernini y el Papa Urbano VIII. Las obras comenzaron en el año 1735, la fontana fue terminada e inaugurada en 1762, es decir 27 años después, de la mano de otro arquitecto Giovanni Pannini, y bajo la autoridad de otro Papa, Clemente XIII.

Es la mismísima Fontana di Trevi quien cuenta las leyendas de su construcción. El bajo relieve del lado derecho, cuenta que una misteriosa doncella (y virgen) apareció en el camino del General Agripa, para mostrarle un manantial de agua a 22 kilómetros afuera de Roma. Entonces el General enseguida proyectó la construcción de un acueducto para llevar agua a la ciudad. Se terminó en el año 19 a.C nombrándolo en honor a la doncella Acqua Virgo (Agua Virgen), siendo el acueducto que alimenta a la fuente. 

Crédito: jmhdezhdez.com

No hay fuente sin acueducto. Tener noción de cómo corre el agua bajo el suelo romano es tan increíble como las fuentes mismas. Considerando que los manantiales de agua potable estaban a 25 km de distancia de la ciudad, los romanos utilizaron la gravedad para hacer llegar el agua. Esta tecnología fue lo que los diferenció de las culturas precedentes, que luego el mundo copió. De esta manera lograron elevar la sanidad y calidad de vida de los habitantes de la ciudad, así como reafirmar el poder. Tenían prioridad las fuentes de las calles para que la gente pudiera tener fácil acceso al agua, pero también alimentaban los baños termales, los baños públicos, así como las casas de algunos pocos privilegiados.

Roma llegó a tener 11 acueductos que fueron construidos en un período de 500 años, y algunos de ellos aún siguen transportando agua, como el caso del Acqua Virgo para la Fontana di Trevi o el Acqua Felice para la Fuente del Tritón. Las fuentes marcan el final del acueducto, y claramente el dominio de la naturaleza. Existen tantas fuentes en Roma que se puede decir que esta ciudad fue la civilización del agua.

Siguiendo con las leyendas de la Fontana di Trevi, el bajo relieve del lado izquierdo, representa al General Agripa aprobando los planos para construir el acueducto desde el manantial hallado hasta la ciudad.

Crédito: jmhdezhdez.com

El escenario principal de la Fontana di Trevi es el Palacio Poli, con columnas de orden corintio y que unen los dos pisos del palacio. 

En cuanto al conjunto escultórico la figura principal es la de Neptuno, Dios romano que gobierna todas las aguas y mares, y cabalga las olas sobre caballos blancos. En esta escena los caballos de mar son dirigidos por tritones gigantes. En el estanque hay varios animales que son reales como mitológicos y que representan el mar.

 

Crédito: audioguiaroma.com

En general se reflejan los rasgos del estilo barroco, donde las figuras que se esculpen parecen estar en movimiento. Este efecto lo completan las formas de las rocas que parecen como si se se hubiesen roto de repente. Con esa idea de tragedia repentina, toma realismo el movimiento de la capa “al viento” de Neptuno, y los caballos que tratan de saltar para escapar del hundimiento con expresiones de furia y desesperación.

Crédito: viajaraitalia.com

Un poco de humor romano: el copón que está en el lateral derecho de la fontana, sobre la calle Via Stamperia, fue instalado a propósito por Nicolás Salvi para fastidiar la visión de un barbero que lo criticaba y burlaba durante la construcción de la fontana.

La leyenda más conocida de la Fontana di Trevi es la de tirar la moneda de espaldas a la fuente. Existe una forma correcta de hacerlo, y quién sabe si lo que se pide se cumple, pero la cosa es así: de espaldas a la fuente se cruza el brazo derecho sobre el hombro izquierdo. Si se tira una moneda significa que regresarás a Roma, si se tiran dos monedas encontrarás el amor en Italia, y si se tiran tres monedas te garantiza el matrimonio o el divorcio, según tu estado civil. Ojo con las selfies, que no siempre la primera o segunda foto salen bien, no sea cosa que terminen tirando tres monedas…   

Tiramos la moneda y regresamos, pero por la noche y a la Fontana di Trevi para verla iluminada. Terminamos de hacer el paseo entre las plazas y fuentes de Roma, y esperamos que se prendieran los primeros faroles de las calles. Fue una experiencia diferente y ahora sí, chau Roma!

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