Iguazú – Visita a las Cataratas, lado Argentino – Segundo día consecutivo

Dos días consecutivos en el Parque Nacional Iguazú pueden ser distintos. Fue un día de aventura náutica y de exploración por la selva, y si bien habíamos estado el día anterior, repetimos la visita a la Garganta del Diablo para quedarnos con esa imagen hasta el próximo paseo.

Llegamos al parque prácticamente sobre el horario de apertura, porque no queríamos que nos agarrara el calorón durante la caminata por el Sendero Macuco, teniendo en cuenta que son 7 kilómetros entre ida y vuelta.

Este sendero comienza justo al costado de la Estación Central del Tren Ecológico. Antes de comenzar a caminar tengan en cuenta que no hay baños, ni kioskos, ni nada. Durante los primeros pasos por este sendero nos dimos cuenta que no teníamos a nadie adelante, porque íbamos esquivando las telas de araña que atravesaban el ancho del camino, y no se escuchaba ningún sonido más que el de los animales que andaban por ahí. Macuco es el nombre de un ave terrestre, que nunca vimos pero seguro escuchamos.

Casi antes de llegar a destino, el cartel de la entrada nos había advertido que había algunos grados de dificultad que atravesar, pero no es más que un sendero en madera y algunas escaleras que caminando con cuidado, no hay peligros.

El salto Arrechea es el premio por llegar hasta el final de la caminata. Se puede acceder por arriba y luego bajar para ver la caída.

La vuelta estuvo acompañada por otros grupos que fueron llegando al salto, pero no se pierdan la posibilidad de ser los primeros en atravesar el sendero y en llegar al Salto Arrechea.

La siguiente experiencia náutica que recomiendo 100% es la Gran Aventura con Iguazú Jungle, una empresa que tiene la concesión de esta y otras actividades náuticas. Cuando compren los tickets les van a decir desde donde sale la excursión, pero generalmente el punto de encuentro es en la Estación Central del Tren, del lado opuesto a la entrada del Sendero Macuco.

Primero nos subieron a todos en un camión para atravesar la 5 kilómetros de selva, por el Sendero Yacaratiá, donde el guía nos fue explicando la variedad de flora y fauna.

Cuando llegamos al puerto de salida de las lanchas, nos dieron unos minutos para usar los baños y poder cambiarnos de ropa o calzado.

Salimos navegando 6 kilómetros por el Río Iguazú, pero mejor menos palabras y más imágenes de felicidad. Miren el video!

 

El primer salto donde nos mojamos es en de Los Tres Mosqueteros, ubicado mucho antes de llegar a la Garganta del Diablo. Después cambiamos de rumbo hacia el Salto San Martín, y fue ahí donde nos empapamos. Fueron baldazos de agua en la cara, dos veces como si fuera poco! Si tuviese la oportunidad de volver a las cataratas, sin dudas volvería a vivir esta Gran Aventura.

La excursión termina en el Circuito Inferior, así que saludamos por última vez al salto Bosetti y tomamos el tren en la Estación Cataratas para despedirnos de la Garganta del Diablo.

Salto Bosetti

Garganta del Diablo

Hermosa la experiencia de pasar estos dos días en el corazón argentino de las Cataratas del Iguazú, en un parque que nos enseña que la naturaleza da miles de motivos para observarla.

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