Londres – Un poco de historia

Londres tiene algo que engancha, es cultura, luces y un continuo crecimiento que se ve en en el ambiente ¿Será así porque se trata de una de esas ciudades que resurgió de las cenizas? Probablemente. Sí es cierto que Londres enamora a primera vista y tienta a una segunda visita.

Para hablar de Londres hay que remontarse a la época de la conquista romana, la cual se expandió entre el siglo I al V d.C. Hacia el siglo III d.C. la colonia de Londinium se había convertido en uno de los asentamientos romanos más importantes, ya sea por la posición estratégico-militar dada su ubicación en la orilla norte del río Támesis, como por su tráfico naval y comercial dada la creación de su puerto. Este barrio administrativo albergaba a 50.000 personas y se extendía en la zona que hoy es barrio financiero y de negocios conocido como la “Ciudad de Londres o The City o Square Mile.

Londres - La City desde el barco

Más de cien años después y con el objeto de proteger la ciudad, construyeron una muralla de tres lados, ya que el cuarto era la orilla norte del río Támesis. Demoraron casi diez años en construirla. En cada acceso se ubicaba un dragón como cuidador de esos límites, sosteniendo el estandarte de la ciudad. Hoy las murallas no están, pero sí unos trece dragones han quedado a cargo de la guardia.

Londres - Monumento a Temple Bar

El imperio romano comenzó su retirada con las invasiones de los bárbaros y vikingos, quienes instalaron un modelo de vida agrícola y feudal opuesta a la civilización urbana de los romanos. Unos cuatro siglos después, la ciudad volvió a ser un atractivo centro de intercambio cultural y comercial, siendo el cristianismo el que trajo esta renovación con la coronación del rey santo Eduardo el Confesor en el año 1042. Este rey fue quien refundó y reconstituyó la Abadía de Westminster y estableció a la ciudad de Westminster como principal residencia real. De ahí en adelante Westminster reemplazó a la propia City de Londres como centro del gobierno nacional.

Londres - Abadía de Westminster

Hacia el año 1066, Guillermo “el Bastardo” descendiente de vikingos y duque de Normandía, fue coronado como el primer rey normando de Inglaterra, tras ganarle la batalla de Hastings a quien fue el último rey anglosajón, Harold el Sajón. Guillermo fue quien ordenó levantar la Torre de Londres en el extremo sureste de la ciudad como muestra de afianzamiento de su poder.

Londres - Torre de Londres

Durante el período Tudor (los reyes fueron: Enrique VII, Enrique VIII, Eduardo VI, Juana I, María I e Isabel I) ocurrió la reforma anglicana, originada por el deseo de Enrique VIII de anular su matrimonio con Catalina de Aragón, pero su pedido fue rechazado por el Papa. El resultado fue la separación de la Iglesia de Inglaterra con Enrique VIII como jefe, de la Iglesia Católica. También se produjo una fuerte expansión comercial dada la apertura de rutas hacia otros países de Europa. Las artes volvieron a florecer en la zona de Bankside transformándose en la primera “teatrópoli”, allí surgía el Globe Theatre donde Shakespeare ponía sus obras en escena.  

Londres - Shakespeare Globe

Años más tarde después de la Restauración de 1660, se comenzó con la construcción del Teatro Real del barrio Covent Garden.

El 2 de septiembre de 1666 el fuego destruyó la ciudad medieval de Londres, dentro de la vieja muralla romana, afectando al 80 porciento de la ciudad. No fue el primero pero sí el más destructivo, conocido por el Gran Incendio de Londres que se inició en la calle Pudding Lane, arrasando con todos los edificios construidos en madera. Así nace la Londres moderna, donde por una nueva disposición de ley, se impone la construcción de los nuevos edificios con ladrillos o piedras, y las calles anchas para permitir el paso de carruajes.

Monumento al Gran Incendio

Monumento al Gran Incendio

Desde el año 1748 se celebra todos los años en Londres, el denominado Trooping the Colour en el que se festeja el cumpleaños del monarca (independientemente del día en que nació). Es un desfile militar en el que participan la División de la Guardia Real (tanto la guardia de a pie como los que van montados a caballo) y las tropas del Rey. El espectáculo es acompañado por bandas musicales y los aviones de la Real Fuerza Aérea que desprenden en el aire los colores de la bandera inglesa. Este evento se puede ver desde el Parque San Jaime y cuando estuvimos paseando por ahí, pudimos ver que lo estaban armando para ese fin de semana. Se realizó el día sábado 11 de junio de este año, día en que nos encontrábamos viajando a la ciudad de York, pero como dice el canto… lo miramos por TV.

Londres - Parque San Jaime

Gracias al incremento de los comercios se construyeron grandes almacenes del puerto, puentes, canales y el ferrocarril, siendo éste uno de los últimos acontecimientos que durante el reinado de la Reina Victoria dio lugar a la Revolución Industrial. El ferrocarril fue también utilizado para el transporte urbano, junto a la construcción de la primera línea subterránea del metro inaugurada en marzo de 1863. La Reina Victoria fue la reinante que dio mayor lustre, potencia y riqueza a Gran Bretaña. De ella nace la palabra “de estilo victoriano” siendo un estilo impuesto en arquitectura, artes decorativa, moda, literatura, entre otras áreas desde mediados y finales del siglo XIX.

Delante del Palacio de Buckingham, el monumento que recuerda a la Reina Victoria.

Delante del Palacio de Buckingham, el monumento que recuerda a la Reina Victoria.

En 1894 se construyó The Tower Bridge o Puente de la Torre, necesario para cruzar el Támesis de un lado a otro, ya que el Puente de Londres no daba a basto. Además tiene un sistema levadizo que permite el paso de embarcaciones de gran calado y arboladura. De estilo victoriano obviamente, pasó a formar parte del perfil de la ciudad. Un verdadero triunfo tecnológico del siglo XIX. No por nada es uno de los grandes símbolos de Londres.

Londres - Puente de la Torre

Londres se vio afectada por la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) especialmente con el bombardeo sostenido de los alemanes, denominado Blitz, provocando la muerte de más de 40.000 personas, destrucciones de edificios y ciudades enteras.

Así es cuando surge el famoso cartel que lleva la frase «Keep Calm and Carry On» (mantén la calma y sigue adelante), una propaganda oficial diseñada por el Gobierno Británico para levantar el ánimo de la población, que estaba bajo la amenaza de una invasión inminente.

Primero surgieron dos avisos que empapelaron las calles principales de Gran Bretaña y que decían: «Your Courage, Your Cheerfulness, Your Resolution will bring us Victory« (Tu coraje, tu alegría, tu determinación nos traerá la victoria). El otro era «Freedom is in Peril, defend it with all your might« (la libertad está en peligro, defiéndela con todas tus fuerzas). El tercero y último que no llegó a ser usado, fue el de «Keep Calm and Carry On«. ¿Cómo es que se hizo entonces tan conocida?

Keep calm and carry on

Crédito: Wikipedia

Resulta que casi 60 años después, un vendedor de la librería «Barter Books» encontró el folleto «Keep Calm and Carry On» entre un montón de libros que habían sido comprados en una subasta.  Luego fue expuesto en la televisión y fue así que surgieron todo tipo de parodias con la imagen de la corona, como «Keep Calm and Call Batman», «Keep Calm and Just Do It», «Keep Calm and Hakuna Matata» y así miles.

Más problemas afectaron a Londres cuando en el año 1952 se originó la denominada Gran Niebla. Era más densa de lo habitual, originada por la incontrolable quema de combustibles fósiles en la industria y transporte, cobrándose la vida de miles de habitantes. A partir de este episodio es que prestan principal interés en la calidad de su aire, implementando el uso de las bicicletas para todas las edades.

Desde la década del 40, Londres ha sido el destino elegido por numerosos inmigrantes, lo que la convirtió en una ciudad cosmopolita. Aquí conviven un gran número de culturas y se hablan más de trescientos idiomas. Es un centro neurálgico en el ámbito de las artes, el comercio, la educación, la moda, la investigación y el turismo.  Se la considera quince veces más grande que París.

Son cuatro los sitios declarados Patrimonio de la Humanidad: la Torre de Londres, el Real Jardín Botánico de Kew, el conjunto formado por el Palacio – la Abadía de Westminster – la Iglesia de Santa Margarita, y Greenwich donde se encuentra el Real Observatorio que marca el meridiano de Greenwich.

Londres - Greenwich

Para celebrar el año 2000, la entrada al nuevo milenio, se construyeron varios edificios que hoy son emblemáticos: el London Eye, el Millennium Dome y el Millennium Bridge.

Londres - London Eye

Dicen que hay muchas tradiciones que siguen en pie, como la de no salir de sus casas sin el paraguas, nosotros la confirmamos porque en un mismo día tuvimos sol radiante y lluvia torrencial (y por suerte teníamos el paraguas encima).

Otra curiosidad que vimos fue sobre el tradicional té de la tarde, no sólo hay bares por cualquier parte de la ciudad haciendo la promo de su menú, sino que existe un bus que te lleva a hacer un recorrido, mientras degustás un té con masas abordo. Todo un show.

Si prestan atención, las mujeres oficinistas que están muy bien vestidas, suelen caminar con zapatillas y una bolsita en la mano donde llevan sus stilettos.

Un consejo de seguridad vial: repasar cual es la derecha y la izquierda. Recuerden que en Londres conducen por la izquierda y nosotros tenemos muy naturalizado mirar hacia nuestra izquierda, y como en pocos días es casi imposible cambiar este hábito, al menos antes de cruzar, miren hacia ambos lados. De todos modos hay ayudas memorias pintadas sobre las calles. ¡Suerte!

Crédito: Ana Gema Gallego

Crédito: Ana Gema Gallego

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